Los lavaplatos suelen taparse por grasa, detergente, restos orgánicos o acumulaciones en el sifón y el ramal.
Primero se diferencia si el bloqueo está en el sifón, la descarga inmediata o una tubería compartida.
No conviene mezclar químicos. El destape debe terminar comprobando caudal, retorno y ausencia de fugas.