La detección combina antecedentes, medidor, pruebas de presión, sectorización y equipos técnicos según el tipo de red.
La mancha visible no siempre coincide con el origen, porque el agua puede desplazarse por losas, muros, shafts o rellenos.
El objetivo es acotar el punto probable antes de abrir y entregar una recomendación de reparación dirigida.