Una filtración de techo puede originarse en traslapos, fijaciones, canaletas, cumbreras, sellos, encuentros o daños de la cubierta.
La mancha interior no siempre coincide con el ingreso, porque el agua puede desplazarse antes de aparecer en cielo o muro.
La reparación debe corregir el punto de entrada y revisar el recorrido de evacuación de aguas lluvias.